Francis Ford Coppola |
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Coppola utilizó esta película, además, para exorcizar demonios personales, y no ha intentado ocultarlo. En un principio el papel de la hija de Michael iba a estar interpretado por la actriz Winona Ryder, quien abandonó a las pocas semanas el rodaje sin dar explicaciones, lo que obligó a Coppola a conceder el importante personaje de Mary a su propia hija, la entonces debutante Sofia Coppola, quien recibió un auténtico varapalo de los críticos por ésta interpretación. Pero su padre la defiende, y la puso ahí pues con ella en pantalla pudo exorcizar (dado que Michael Corleone es un alter-ego suyo) la muerte de su hijo Gio y superar por fin también la tragedia. De esta forma, esta arriesgada y poco valorada película significó una superación vital para Coppola en muchos sentidos. La película obtuvo siete nominaciones y ni un solo premio, en favor de otra película considerada inferior por la crítica, Bailando con lobos de Kevin Costner. Esto certificó que, si bien Hollywood estaba dispuesto a admitir que el talento de Coppola no se había evaporado, no estaba dispuesto a hacerle regresar por la puerta grande ni a devolverle los privilegios de los que gozó en los años 70.
DráculaEnseguida comenzó los trabajos para una adaptación de Drácula que él no escribió. Es sabido que Orson Welles siempre quiso adaptarla y por eso, entre otras razones, Coppola se esforzó tanto en ella. Con un reparto destacado (Gary Oldman, Winona Ryder, Anthony Hopkins, Keanu Reeves) y una gran producción (aunque no demasiado grande para Hollywood), Coppola emprendió una aventura en la que intentó recuperar el aroma del cine primigenio hecho con maquetas, sombras y efectos rudimentarios. Aprovechó así la cercanía del centenario del cine y la casi coincidencia de la publicación de la novela y la invención del cine, para homenajear (véase la secuencia del cinematógrafo) con un tratamiento cercano, salvando las distancias, a lo que hubieran hecho con ese material los maestros del cine mudo y primeros años del sonoro. Siendo la más fiel de las adaptaciones de la famosa novela, es también un ejemplo de infidelidad literaria por la relación amorosa entre el conde y Mina, no presente en la novela, pero que en ningún momento deslegitima la adaptación, sino que la enriquece con un nuevo punto de vista que da fuerza a la decisión del conde, no explicada en la novela, de viajar a Inglaterra, que perfectamente podría haber estado incluida en el relato original. Algunos personajes, como Lucy Westenra, que a menudo en las adaptaciones cinematográficas era fusionado con el de Mina, eran aquí tratados con especial detalle. Otros que casi nunca han aparecido en las películas sobre el conde, como el doctor Seward, el tejano Quincy Morris o el aristócrata Arthur Holmwood, eran así mismo dotados de una presencia mucho mayor y más interesante. A pesar de la citada controversia sobre la fidelidad/infidelidad al libro y sobre el tratamiento visual de la obra, tan alejada de todo lo conocido anteriormente, y en especial alejada de la típica imagen del vampiro creada por Béla Lugosi o Christopher Lee, Bram Stoker's Dracula fue uno de los mayores éxitos económicos de Coppola, con cuyos beneficios se compró el castillo de Inglenook y un extenso territorio dedicado a los viñedos, y logró tres premios Oscar: vestuario, maquillaje y efectos sonoros.
http://es.wikipedia.org/wiki/Francis_Ford_Coppola
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