Akira Kurosawa |
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El comienzo de su carrera
En 1936, Kurosawa se enteró de la existencia de un programa de aprendices de director, en un gran estudio de cine, Nikkatsu. Fue contratado y trabajó como ayudante del director Kajiro Yamamoto. Después de su debut tras las cámaras con Sanshiro Sugata (La leyenda del gran judo), sus siguientes películas fueron cuidadosamente supervisadas por el belicista gobierno japonés, e incluyeron frecuentemente temas nacionalistas. Así por ejemplo, Ichiban utsukushika (La más bella) era una película de propaganda sobre unas mujeres trabajando en una fábrica militar. También la segunda parte de la saga de "el gran Judo" ha sido interpretada como una película explícitamente anti-estadounidense, por retratar al judo japonés como superior al boxeo estadounidense u occidental. En cambio, su primera película post-bélica, Waga seishum ni kuinashi (No añoro mi juventud) es crítica con el anterior régimen japonés, ya que trata sobre la mujer de un disidente izquierdista, arrestado por sus tendencias políticas. En Vivir (Ikiru), por ejemplo, Kurosawa critica fuertemente a los funcionarios publicos y sus políticas, así como la forma en que malgastan el tiempo. Kurosawa hizo muchas otras películas que trataban del Japón de su tiempo, en especial Yoidore tenshi (El ángel borracho) o Nora inu (El perro rabioso). Sin embargo, sería una película de género policial, Rashōmon la que le haría conocido internacionalmente, al ganar el León de Oro en el Festival de cine de Venecia en 1951.
Kurosawa, director de cineKurosawa tenía una técnica cinematográfica propia, que desarrolló en la década de 1950, y que le había dado a sus películas un aspecto único. Le gustaba emplear lentes de teleobjetivo, por el modo en que aplanaban el encuadre y porque creía que situando las cámaras lejos de los actores se lograban mejores interpretaciones. También le gustaba usar varias cámaras al mismo tiempo, lo que le permitía filmar un mismo plano desde distintos ángulos.
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